El campismo como otro gran número de deportes y actividades en la naturaleza tienen un común denominador en la exposición a las condiciones atmosféricas que suelen ser cambiantes y en muchos casos no muy amigables.
Que de repente llueva, baje la temperatura o se levante viento no le hace gracia al común de los mortales, pero si para responder a estos condicionamientos tenemos presentes algunos conceptos muy sencillos; está en nuestras manos afrontar de la mejor manera los cambios de temperatura o las inclemencias del clima en general.
Teniendo su origen en el montañismo se la suele llamar “vestimenta cebolla” pero hoy en día es más conocido como “vestimenta de 3 capas”. La idea es sencilla: Es mejor vestirse con varias capas finas que con pocas gruesas. Este estilo de arroparnos es más versátil (o polivalente) para la infinidad de condiciones climáticas que pueden presentarse ya que combinando una, dos o las tres capas logramos diferentes (y muy buenos) resultados. Como el confort depende en gran medida del grado térmico no existe una sola prenda que resulte perfecta para todo si pensamos que la temperatura varía todo el tiempo. Por otro lado cada persona produce más o menos calor de acuerdo a la actividad que esté realizando. Con sus matices este sistema de “cebolla” implica las 3 capas que siguen ...
A primera capa es la que va en contacto con la piel y debe ser de tejidos sintéticos con la capacidad de evacuar rápidamente el sudor o humedad de la piel. Por esto último las remeras de algodón no se recomiendan en esta “forma de vestirse”. El algodón absorbe y por ende retiene la humedad. El sentido de los tejidos sintéticos es el de distribuir la humedad sobre una superficie mayor y así favorece la eliminación del sudor. Esto mejora cuando más pegada al cuerpo se usa la prenda. Existen remeras muy técnicas que utilizan muchos cortes en la prenda con diferentes tipos de tejido según la zona, etc. Estas prendas habitualmente son confeccionadas con costuras planas que minimizan los roces con la piel siempre molestos y que a veces hasta causan lastimaduras. Si bien existen estas prendas muy técnicas la opción “argenta” de la remera de algún club de fútbol o cualquiera de tela sintética sirve para salir del paso sin gastar plata a la hora de probar el sistema de las tres capas.
Esta es la capa de abrigo y la cantidad de opciones del mercado es inagotable. Lo que se busca en esta capa es también que sea una prenda sintética para permitir un secado rápido, un peso muy bajo y generar un aislamiento térmico importante aun en ambientes muy húmedos. Como decíamos hay para buscar infinitas opciones a la hora de pensar en esta parte de la vestimenta pero otra vez la opción “Argenta” o casera es el polarcito barato y va en lo caluroso o no que sea cada uno los grueso del polar a elegir. El nombre real de este tipo de tejidos es “fleece” y es lo que en Argentina conocemos como “polar”. Se puede reemplazar esta capa fácilmente sin gastar mucho dinero ya que con buen ojo y sabiendo un poquito de ropa puede conseguirse a bajo costo alguna prenda de polar que nos se haga “pelotitas”. Claro que a mayor costo aparecen mejores y más específicas prendas. Pero insistimos, si es necesaria la opción “gasolera” con un polar ya estamos!
Esta capa cumple básicamente dos funciones: Cortar el viento que es uno de los principales causantes de pérdida de calor y por otro lado impedir que nos mojemos cuando nos sorprende un chaparrón. En este caso también existe la opción “gasolera” del viejo y querido rompeviento, pero es en ésta capa donde mas “agua” hará todo este modelo si la prioridad es no gastar plata zafando con el rompeviento. “Hacer agua” no es precisamente una metáfora en este punto. Para cumplir esta función las prendas más técnicas se confeccionan en algún tipo de membrana respirable-transpirable que impide que pase el agua para adentro y a la vez permite la evacuación del sudor a través de sus poros. La más conocida (y bien cara) es el Gore tex pero existen cada vez más membranas de este tipo con variados costos. A su vez estas prendas suelen tener por debajo de las costuras una especie de cinta pegada (termosellado) evitando que la lluvia se filtre por las uniones y costuras de la prenda. De nuevo: El clásico rompeviento puede ser la salida de emergencia pero es sin duda la primera de las tres capas en la que habría que gastar unos pesitos cuando se pueda si lo que se busca es confort y disfrutar a fondo de las actividades al aire libre. Algunos piensan que “la campera” tiene que ser gruesita y con buen relleno pero de eso hablamos un par de párrafos más adelante. En la vestimenta de 3 capaz lo ideal es que la capa exterior sea solo la tela o membrana. Esto es lo que garantiza que las tres capas trabajen en conjunto en cuanto a pesos, abrigo y eliminación de la transpiración para que nos sintamos confortables.
Todo esto, en lo que respecta a tipos de tejidos y capas es trasladable a las piernas. Pero dado que la perdida de calor no es la misma en las piernas que en el torso la cosa se vuelve más flexible y es importante que lo que nos pongamos sea cómodo para andar como primera medida a la hora de salir a caminar y solo en caso de mucho frío al pantalón que se utilice se le puede agregar una calza o interior térmico (una especie de calzoncillo largo como los tradicionales blancos de algodón, pero en este caso también debe ser de tejido sintético. Otra vez: Mejor dejar el algodón en casa o para los momentos de reposo). Como al salir camping no es lo ideal ir con el ropero completo, utilizar pantalones de tela de secado rápido minimiza los tiempos para que la prenda vuelva a estar “operativa” cuando la lavamos o simplemente nos mojamos.
Lo de más arriba son recomendaciones más que nada para cuando estamos en actividad. Sea una caminata, sea una bicicleteada o simplemente durante el armado o desarmado de la carpa y el campamento en general. Cuando estamos quietos, y las temperaturas son bajas, aparece la necesidad seguramente de otra prenda que aún no tuvimos en cuenta hasta ahora. Si el frio no es tanto seguramente el “polar” de la segunda capa también sirve para esta situación. Si la temperatura baja más completa todo este modelo una campera con algún tipo de relleno sea pluma (en casos extremos) o cualquier tipo de los rellenos sintéticos que hay en el mercado.
Decíamos más arriba que diferentes combinaciones de estas tres capas que mencionamos puede ir haciendo que la situación sea siempre confortable. Cuando hemos caminado o andado mucho y la prenda interior está mojada lo ideal es cambiarla pero cuando no se cuenta con una para reemplazar simplemente quitar la camiseta húmeda y quedarse con el polar en contacto con la piel hará que nos sintamos mejor por el hecho de estar más secos. Cuando no hay viento pero igual la temperatura sea fría muchas veces la primera capa y el polar alcanzan. Muchas veces combinar la primera y la tercera capa (eliminando la segunda o abrigo) nos hace estar cómodos teniendo libertad de movimientos y evitando transpirar en forma innecesaria por estar muy abrigados con un polar. A leer un poco más el interesado en ahondar en eso pero sobre todo con esta primera noción “vestimenta en 3 capas” a ponerlo en práctica quien todavía no lo haya probado y a descubrir las ventajas que como dijimos al principio, esto tiene que ver con poder vivir a pleno la naturaleza.
Autor: HC